Universidad Nacional Agraria la Molina busca garantizar la sustentabilidad de nuestro único molusco cultivado en el norte peruano.

Las condiciones favorables de la costa peruana han contribuido para que la concha de abanico sea el único molusco marino cultivado. Pero su sostenibilidad depende de la semilla que proviene de los bancos naturales y del cuidado en la productividad del cultivo, algo que no viene sucediendo porque no se disponen de prácticas adecuadas de siembra y cosecha de este recurso.
La Universidad Nacional Agraria La Molina, la Universidad Nacional de Piura, la Dirección Regional de la Producción de Piura y la Asociación de Pescadores Artesanales Beatita de Humay, con el cofinanciamiento del FINCyT (hoy Programa Innóvate Perú), realizaron un proyecto para generar y difundir conocimiento técnico-científico que permitió mejorar las condiciones de manejo y la productividad del cultivo de la concha de abanico en áreas de repoblamiento de la Bahía de Sechura (Piura).
Fue así como con la investigación se determinó la densidad poblacional óptima de siembra, la identificación de las áreas y profundidad de mayor abundancia de poslarvas para la captación de semillas de conchas de abanico, así como la generación de conocimiento científico para el cálculo de la capacidad de carga para la producción de esta especie en las áreas de repoblamiento.
La utilidad del proyecto en relación a tópicos como la predación, respiración, alimentación y filtración de la concha de abanico conforman una plataforma básica para estudios futuros en la estimación de la capacidad de carga para el engorde de la concha de abanico en esta zona del norte peruano.
DIFUSIÓN DE CONOCIMIENTOS
Jaime Mendo, coordinador general del proyecto, comentó que la difusión de los conocimientos adquiridos, a través del manual y del libro de resúmenes, permitió que la Dirección Regional de la Producción de Piura sustente una resolución directoral que habilita la captación de semillas en ciertas áreas de la Bahía de Sechura.
A través del proyecto, la asociación de pescadores decidió comprar colectores para la captación de semillas que han permitido obtener más de dos millones de conchas.
Según Mendo, alrededor de 80 asociaciones de pescadores artesanales se beneficiarán con el proyecto, mediante el incremento de la productividad y de prácticas adecuadas y no lesivas para el ecosistema de la Bahía de Sechura.